"No hay menos belleza en una exácta ecuación que en una frase precisa" Marc Bloch
jueves, 31 de agosto de 2017
Política de uso de cookies
Una cookie es un pequeño fragmento de texto que los sitios web que visitas envían al navegador y que permite que el sitio web recuerde información sobre tu visita, como tu idioma preferido y otras opciones, lo que puede facilitar tu próxima visita y hacer que el sitio te resulte más útil. Las cookies desempeñan un papel muy importante, ya que sin ellas el uso de la Web sería una experiencia mucho más frustrante.
Google utiliza cookies con diversos fines, entre los que se incluyen recordar tus preferencias de SafeSearch, aumentar la relevancia de los anuncios que ves, contar el número de visitas que recibimos para acceder a una página, ayudarte a registrarte en nuestros servicios y proteger tus datos.
Puedes ver una lista de los tipos de cookies que utiliza Google, así como descubrir cómo utilizan Google y nuestros partners las cookies en publicidad. En nuestra Política de privacidad se explica cómo protegemos tu privacidad en lo que respecta al uso de las cookies y otra información.
https://www.google.com/intl/es/policies/technologies/cookies/
domingo, 29 de septiembre de 2013
La Caricatura Política Como Herramienta en la Enseñanza-Aprendizaje de la Historia
Por Jesús Alejandro Báez Rodríguez*
Comenzaremos este trabajo afirmando que en la actualidad la gran mayoría de nuestros estudiantes, de todos los estratos sociales, viven en un mundo visual, cargado de imágenes y de signos visuales que pocas veces alcanzan a descifrar, y peor aún, estamos en una época en la que pocos profesores se ocupan y por tanto preocupan de ayudar a estos estudiantes a descifrar dichos mensajes, a tener una conciencia crítica ante los estímulos visuales y a interpretar y criticar el discurso visual.
Partimos de esta afirmación para ahora adentrarnos en nuestro objeto de estudio, que es el uso de las imágenes, y específicamente de las imágenes de caricatura que pueden llegar a ser un detonante dentro del aula que puedan estimular la conciencia crítica de los estudiantes, que pueden lograr una conciencia denotativa y cognoscitiva para que el estudiante aprenda a utilizar esta conciencia de manera transversal para todo tipo de conocimiento dentro y fuera del aula.
También en este preámbulo tenemos algunas cuestiones importantes que aclarar, como que el proceso de lectura ha sido tradicionalmente limitado al desciframiento de los símbolos alfabéticos, es por eso que nos atrevemos a afirmar que así como podemos leer “letras”, también es posible leer números e imágenes. La lectura dentro de la escuela en México, tradicionalmente se ha limitado, según acabamos de mencionar, al desciframiento de los símbolos alfabéticos, por lo que es regular que nos encontremos con una gran desvaloración de la imagen para su uso en el proceso de la enseñanza-aprendizaje, teniendo incluso los libros de texto gratuitos cargados de texto y con imágenes sólo con un uso complementario del texto, que no estimulan en demasía la “lectura” de la imagen”, es decir,
el desciframiento de los símbolos, tanto implícitos como explícitos que contienen las imágenes. Por eso es que en este trabajo se propone el uso de “la caricatura, la cual puede considerarse como un texto argumentativo en sentido estricto que actúa como detonante de operaciones cognoscitivas altamente complejas gracias a su riqueza semántica y expresiva” (Ramírez, 2012: 81).
No podemos tampoco negar que en la actualidad nuestro mundo tiene una carga visual que, comparada con otras épocas, pareciera ser avasalladora, pues en todos lados encontramos imágenes, todo el tiempo estamos descifrando el discurso que de las imágenes nos llegan, por lo que, preparar al estudiante para que este desciframiento de imágenes se haga de manera consciente puede llegar a serle de gran utilidad, ya que ayuda, de algún modo, a decirle al estudiante cómo discriminar símbolos, acciones y discursos provenientes de las imágenes, de ahí que el análisis de caricatura política pueda ser útil, puesto que al mostrar un lado de la moneda, al ser la interpretación del caricaturista o de la editorial, estimula al estudiante a saber la intencionalidad de dicha imagen.
* Licenciado en Historia por parte de la UAQ, generación 2006-2010 por la opción de tesis individual: La Prensa de Caricaturas en México. Un estudio historiográfico, 1827-1903, experiencia en organización de eventos académicos y culturales por parte de la UAQ, ponente en temas referentes a la caricatura política, y el pulque como bebida identitaria en México, temas presentados en universidades como la UAQ, UdeG, UG, UV, UANL, UAT y UMSNH, profesor para la materia Historia Universal en el segundo grado de secundaria del Instituto Plancarte de Querétaro, ciclo escolar 2010-2011, profesor de tiempo completo en la Escuela John F. Kennedy para la materia de Geografía de México y el Mundo en el primer grado de secundaria, ciclo escolar 2011-2012, actualmente profesor de tiempo completo en la Escuela John F. Kennedy para las materias Historia de México I y II, Documentos Históricos y Estructura Socioeconómica de México en el nivel bachillerato y estudiante de la Maestría en Historiografía, con la línea terminal en Historiografía Política en la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco, con proyecto de tesis relacionado con la representación de la Revolución Mexicana a través de la caricatura política entre 1930 y 1950.
Texto completo en la memoria del congreso : http://filosofia.uaq.mx/eh/fils/memoriaseh013.pdf
martes, 24 de mayo de 2011
CONTRA EL BULLYING y LA VIOLENCIA EN MÉXICO.
"La niña que acabas de llamar gorda, pasa días sin comer para rebajar. El niño al que le acabas de decir estúpido quizá tiene problemas de aprendizaje. A la que llamas fea, pasa horas arreglándose para que personas como tú la acepten. El niño de quien te burlas en la escuela, posiblemente recibe abuso en su hogar como para que tú sigas destruyendo su autoestima". No tengo idea de quién escribió esto que me encontré en el Face book, pero es un buen pretexto para escribir este pequeño artículo que les dejo a continuación.
La violencia que azota nuestro país de un tiempo a la fecha, ha hecho que nuestros niño y adolescentes pierdan la capacidad de asombro ante el horror de la muerte y la violencia, noticias cotidianas que cada vez se vuelven mas "normales" hacen que nuestros jóvenes lo vean como "algo que sucede".
Esta violencia tiene repercusiones en las aulas de las escuelas, es cierto que el llamado "bullying" ha existido siempre, pero también es ciero que ahora las riñas son más violentas y el acoso escolar mucho más recurrente, esto como reflejo de la violencia que se vive en el país.
Pero ante esto; ¿Qué hacer?; ¿Cómo actuar?. Creo que las oportunidades de empleo y la garantía de acceder a una buena educación debería ser un buen principio para acabar con esta lastimosa situación.
Y es que me he preguntado en muchas ocasiones si los jóvenes tuvieran oporunidad de acceder a una educación de calidad, si al salir de las universidades pudieran obtener un buen empleo y si los padres de familia tuvieran un salario digno y seguro; ¿acaso arriesgarían la vida en el crimen organizado?
la diversidad de ideas es muy basta, así que opinen...
martes, 12 de abril de 2011
Calacas, la igualdad y algo más.
El autor mexicano del dibujo que aparece de fondo en este blog decía, palabras más, palabras menos; "los seres humanos sólo somos iguales ante la muerte", es decir, que ante la muerte no hay distinción de clases sociales, de status, de dinero, de abolengo, etcétera, es por ello que sus dibujos más famosos, y de los cuales existen muchos y son muy admirados en todo el mundo, son simples y divertidas calaveras.
Si pudieramos entender de manera mucho más profunda lo que este artista nos quería transmitir por medio de sus calaveras, no nos habla de nada del otro mundo, auque sus dibujos sí lo sean, ya que lo que nos dice por medio de la significación que él mismo dio a sus trazos es la igualdad. Nos habla pues, de ese derecho que tuvieron como bandera los revolucionarios franceces pero que en muy pocas sociedades o culturas se ha alcanzado.
Este dibujante mexicano, además de darle un profundo sentido de igualdad a sus dibujos, también nos ha legado un amplio acervo de su obra, que incluye "calaveras" en distintas actividades, poses o situaciones, como la que aquí les dejo junto al texto, en donde se ven a dos calaveras bailando con algunas ropas típicas de la cultura mexicana.
Si pudieramos entender de manera mucho más profunda lo que este artista nos quería transmitir por medio de sus calaveras, no nos habla de nada del otro mundo, auque sus dibujos sí lo sean, ya que lo que nos dice por medio de la significación que él mismo dio a sus trazos es la igualdad. Nos habla pues, de ese derecho que tuvieron como bandera los revolucionarios franceces pero que en muy pocas sociedades o culturas se ha alcanzado.
Este dibujante mexicano, además de darle un profundo sentido de igualdad a sus dibujos, también nos ha legado un amplio acervo de su obra, que incluye "calaveras" en distintas actividades, poses o situaciones, como la que aquí les dejo junto al texto, en donde se ven a dos calaveras bailando con algunas ropas típicas de la cultura mexicana.
lunes, 28 de febrero de 2011
Los seres púrpura de ojos saltones
Ciudad de México año 2011.
En un día soleado, todo parece normal y cotidiano con un sol radiante pero molesto debido a la contaminación, de repente unas extrañas cosas se precipitan hacia la avenida Reforma desde el cielo, parecen proyectiles que viene directo hacia el Ángel de la independencia, sin previo aviso caen esas cosas que parecieran ser unos aviones gigantes, de las entrañas de los aparatos salen unos extraños seres color púrpura, de ojos saltones y mirada extraña, son peludos como simios y parecen ser muy inteligentes, traen con ellos un par de traductores que parecen ser astronautas humanos. El "presidente" Felipe Calderón recibe a estas extrañas criaturas, platica con ellos acerca de su origen y de sus intenciones, los seres aseguran ser amistosos y pacíficos, pero en realidad son seres ambiciosos. El presidente confía en ellos pero hay gente a su alrededor que dice que los seres tienen intenciones malas y que planean conquistarnos, pero él hace caso omiso a las advertencias. Los extraterrestres toman prisionero al presidente y después de cruentas batallas y enfermedades raras traídas por aquellos seres, mucha gente muere y ellos, los seres púrpuras de ojos saltones, de los cuales hace apenas un par de años ni siquiera sabíamos de su existencia, se apoderan de nuestras ciudades, de nuestras tierras. Los que logramos sobrevivir apenas si tenemos algún pariente vivo y otros se quedaron solos, para colmo nos obligan a cambiar nuestra forma de vestir, nuestra alimentación, violan a nuestras mujeres y nos dicen que nuestra religión es la de un ser maligno que nos hace creer que es bueno.
Ahora sitúate en el año 1519 y haz una comparación con lo que sucedió en México-Tenochtitlan y la conquista de México.
En un día soleado, todo parece normal y cotidiano con un sol radiante pero molesto debido a la contaminación, de repente unas extrañas cosas se precipitan hacia la avenida Reforma desde el cielo, parecen proyectiles que viene directo hacia el Ángel de la independencia, sin previo aviso caen esas cosas que parecieran ser unos aviones gigantes, de las entrañas de los aparatos salen unos extraños seres color púrpura, de ojos saltones y mirada extraña, son peludos como simios y parecen ser muy inteligentes, traen con ellos un par de traductores que parecen ser astronautas humanos. El "presidente" Felipe Calderón recibe a estas extrañas criaturas, platica con ellos acerca de su origen y de sus intenciones, los seres aseguran ser amistosos y pacíficos, pero en realidad son seres ambiciosos. El presidente confía en ellos pero hay gente a su alrededor que dice que los seres tienen intenciones malas y que planean conquistarnos, pero él hace caso omiso a las advertencias. Los extraterrestres toman prisionero al presidente y después de cruentas batallas y enfermedades raras traídas por aquellos seres, mucha gente muere y ellos, los seres púrpuras de ojos saltones, de los cuales hace apenas un par de años ni siquiera sabíamos de su existencia, se apoderan de nuestras ciudades, de nuestras tierras. Los que logramos sobrevivir apenas si tenemos algún pariente vivo y otros se quedaron solos, para colmo nos obligan a cambiar nuestra forma de vestir, nuestra alimentación, violan a nuestras mujeres y nos dicen que nuestra religión es la de un ser maligno que nos hace creer que es bueno.
Ahora sitúate en el año 1519 y haz una comparación con lo que sucedió en México-Tenochtitlan y la conquista de México.
domingo, 28 de noviembre de 2010
¿La historia para qué?...dijo alguien
...Hay un cuadro de Klee que se titula Angelus Novus. Se ve en él un ángel, al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava la mirada. Tiene los ojos desorbitados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la historia debe tener ese aspecto. Su rostro está vuelto hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que arroja a sus pies ruinas, amontonándolas sin cesar. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo destruido. Pero un huracán sopla desde el paraíso y se arremolina en sus alas, y es tan fuerte que el ángel ya no puede plegarlas. Este huracán lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas crece ante él hasta el cielo. Este huracán es lo que nosotros llamamos progreso…
Tesis IX en Tesis Para la Historia
Me pidieron decir unas palabras de despedida, cuando reflexioné acerca de ello pude darme cuenta que esto más que una despedida, es el comienzo de un largo proyecto de vida al que vamos a dedicar gran parte de nuestra existencia, puesto que seremos historiadores, y el camino que hay que recorrer apenas comienza, hay que hacer camino al andar y esto está empezando compañeros.
Al comenzar a escribir esto, más que unas palabras de despedida decidí escribir experiencias, puesto que creo que la mayoría nos llegamos a topar en más de una ocasión con las incómodas pero más que comunes preguntas de: “¿Historia para qué?, ¿eso para qué sirve?, ¿tiene alguna utilidad?, ¿de qué vas a trabajar?”, irónicamente llegue a responder en muchas ocasiones que yo sería historiador con especialidad en tacos al pastor, desgraciadamente esta situación no está muy alejada de la realidad debido a que la historia, y las humanidades en general son disciplinas poco valoradas en una sociedad donde el olvido todo lo impregna, y donde la industria y el desarrollo tecnológico es lo que vale, tomándose a la historia como un pasatiempo, que se piensa erróneamente, cualquiera es capaz de llevar a cabo, simplemente recordando nombres y fechas. Situaciones por demás falsas, porque el historiador no es un recopilador de datos, el historiador es aquella persona que analiza los distintos procesos por lo que la humanidad ha pasado a lo largo del tiempo.
Ya Marc Bloch comenzaba uno de sus libros más famosos con la siguiente frase:
…Papá, explicame para qué sirve la historia, pedía hace algunos años a su padre, que era historiador, un muchachito allegado mío…
Y es que lo primero que se nos llega a cuestionar a los historiadores es la utilidad de nuestro oficio, oficio muy poco valorado en esta sociedad donde la técnica lo domina casi todo, en donde la reflexión no tiene cabida, en este mundo hay que hacer y producir, procurando pensar, leer y escuchar lo menos posible con conciencia crítica. El historiador lleva una gran responsabilidad cuando, a contra corriente, trata de hacer un poco consciente a la sociedad en la que vive y se desenvuelve, claro sin pecar de vanidad, puesto que no somos más ni somos menos que un obrero o que un filosofo o un ingeniero, somos simplemente una parte de la enorme gama de conocimiento que trata de explicarnos este complicado mundo humano.
La historia es un cúmulo de irresoluciones, estamos conscientes que no se puede aprehender todo del pasado, y mucho menos se pueden explicar los hecho tal y como sucedieron, pero como dijo Bloch:
…Estas irresoluciones son nuestra excusa. Mejor aún: a ellas se debe la frescura de nuestros estudios. No sólo tenemos ese derecho de reclamar a favor de la historia la indulgencia debida a todos los comienzos. Para todo espíritu una solución que bien vale por la del éxito más cabal…
Es decir, tal vez no encontremos soluciones cabales a nuestras investigaciones o a nuestro quehacer como lo haría un médico, un reportero, un ingeniero o un químico, pero no por ello debemos bajar la guardia, puesto que eso es lo que debe impulsarnos a seguir adelante, a renovar, a buscar desde distintos ángulos y desde distintas perspectivas, es decir, la poca certeza de a donde llegará nuestro trabajo como historiadores, tal vez se deba a que nosotros no hacemos la Historia, más bien cabría decir que nosotros, los historiadores nos debemos a la Historia, y que la investigación misma guía y traza su camino, no podemos forzar o guiar una investigación a placer, eso es lo rico y lo bonito de la historia.
Bien lo dijo ya W. Benjamin:
…El historiador es un profeta volteado hacia atrás. Da la espalda a su propia época; su mirada de vidente se enciende ante las cumbres de los acontecimientos de antes, que se acumulan en el pasado. A esta mirada de vidente, su propia época le está presente de manera más clara que a aquellos que “mantienen” el paso de su época…
Es decir, el historiador carga sobre sí una gran responsabilidad, la Historia de toda la humanidad, y todo lo que ello implica, es responsabilidad del historiador, somos el chamán, el gran sacerdote, el abuelo, los libros, los archivos, el sabio del pueblo y todo aquello que guarde en su sabiduría algo de historia, algo de conocimiento relacionado con el ser humano, por eso es que también Benjamin nos advierte que:
…Quien anda en el pasado como en un desván de trastos, hurgando entre ejemplos y analogías, no tiene ni la menor idea de cuánto, en un instante dado, depende de la actualización del pasado…
Es decir, debemos hurgar en el pasado con responsabilidad, no podemos andar a la deriva, puesto que la historia es ese constante devenir que llega hasta nuestros días, el historiador no es solamente aquel ratón de biblioteca y archivo que se la pasa hurgando en el pasado, recopilando y armado datos vacios de sentido, el historiador no es aquel ser anacoreta o asceta, que solitario busca consuelo en los “pasados gloriosos”, el historiador también es un ser que vive en su presente, comprendiendo de mejor manera su constante devenir, bien dijo también Benjamin que:
…El historiador vuelve las espaldas a su propia época, y su mirada de vidente se enciende en las cumbres de las generaciones humanas anteriores, que se hunden cada vez más hondo en el pasado. Es precisamente para esta mirada de vidente para la cual la propia época se encuentra presente de manera más clara que para aquellos contemporáneos que “avanzan al paso “ de ella…
Y no debemos olvidar que este camino que empezamos a recorrer hace cuatro años, apenas comienza. Recuerdo que cuando decidí entrar a la universidad mis padres me preguntaron (palabras más, palabras menos) -¿Qué quieres ser en la vida?- a lo que respondí en tono más o menos irónico –quiero ser feliz- y ellos dijeron –bueno sí, pero que quieres estudiar-, y yo les dije obviamente que historia, esta es una experiencia personal, supongo que un tanto parecida a la de muchos de ustedes, puesto que desde el momento en que decidimos estudiar historia, tomamos la estafeta y nos adentramos en este maravilloso mundo de la historia, este mundo mal comprendido, más no incomprendido por la mayoría, puesto que decir historia nos remite automáticamente a las clases de historia de la primaria, la secundaria y la preparatoria, en donde lo profesores nos obligaban a memorizar infinidad de fechas, nombres de personas y batallas o lugares “importantes”. No señores, la historia es mucho más que eso, pero estamos acostumbrados a prejuiciar una carrera, una ciencia o disciplina sólo por lo que se ve encima, la historia es la disciplina que se encarga de estudiar a los hombres en el tiempo y todo lo que ello implica.
Pero los prejuicios y la incomprensión son bárbaros, ya bien lo dijo el gran maestro, Marc Bloch, con sabias y severas palabras:
…Para quien no sea un tonto de talla mayor, todas las ciencias son interesantes. Pero cada sabio sólo encuentra una cuyo cultivo le divierte. Descubrirla para consagrarse a ella es propiamente lo que se llama vocación…
Creo que nosotros tenemos vocación por la historia, y puesto que uno de los grandes anhelos del ser humano ha sido encontrar la felicidad, y consagrarse a lo que le gusta, le place, le llena o simplemente le satisface, creo que la historia es una buena manera de llegar a esta felicidad, por eso es que les digo compañeros, vivan, sientan, gocen y disfruten la historia, sean felices, porque el hecho de estar hoy aquí es sólo un paso en el largo camino que hay que recorrer, pero también es muestra de que esta es nuestra vocación, de que si llegamos hasta aquí es porque la historia realmente nos puede guiar hacia esa felicidad.
El historiador debe ser una persona con sensibilidad especial, para poder comprender a los muertos, pero también debe aprender a convivir con los vivos, cosa que se ha perdido actualmente en la mayoría de los historiadores, quienes preocupados en exceso por el trabajo intelectual, se han separado demasiado del terreno de la práctica. Por eso es que no debemos olvidar que somos seres que vivimos en el presente y que la historia no sólo es el estudio del pasado.
Compañeros, les invito a reflexionar acerca de lo que hemos aprendido y aprehendido a lo largo de estos cuatro años, recordemos las enseñanzas que hemos recibido en el aula, y agradezcamos a los profesores porque con buenas palabras y lecturas, pero también con malos ejemplos nos han enseñado lo que un historiador debe hacer y debe también procurar evitar.
La historia es poco, o mejor dicho, muy poco valorada por nuestra sociedad, comenzando por nuestras autoridades, puesto que la consideran poco importante para la formación de los estudiantes como parte esencial de los planes de estudio, es por ello que tenemos un gran trabajo por delante, debemos reconceptualizar el término de historia. La historia y el historiador deben comprender a su sociedad, acercarse a ella y entenderla no sólo desde su pasado, para que con ello la sociedad pueda comprender también la labor del historiador, puesto que el historiador es actualmente tenido como un ente erudito que vive con los muertos y olvida su presente, en el supuesto, erróneo por cierto, de que el presente no es aun historia.
La labor histórica en muy digna y a nadie más que a nosotros nos corresponde reconceptualizarla, nos corresponde hacer que se revalore y que se comprenda en su justa dimensión, la labor del historiador es tan digna como la de cualquier “científico” que dice tener la “verdad” en sus manos. El historiador tal vez viva en la incertidumbre, y tal vez nunca pueda acceder a la “VERDAD”, pero eso es parte de la esencia de la historia, somos responsables en gran medida de la conciencia que una nación, que una sociedad, que una familia o un país se pueda formar de sí misma, es por ello que la responsabilidad crece, y aunque no lo pareciera lo historiadores somos necesarios para nuestra realidad, para nuestra sociedad, y no somos menos que los “científicos duros”, bien dijo Bloch que “No hay menos belleza en una exacta ecuación que en una frase precisa”
Me gustaría para terminar, recurrir nuevamente a la palabra escrita de Bloch, quien pareciera haber escrito para nosotros y para este día lo siguiente:
…Me gustaría que entre los historiadores de profesión, los jóvenes sobre todo, se habituaran a reflexionar, sobre estas vacilaciones, sobre estos perpetuos arrepentimientos de nuestro oficio. Ésa será para ellos mismos la mejor manera de prepararse, por una elección deliberada, a conducir razonablemente sus esfuerzos. Sobre todo me gustaría verlos acercarse, cada vez más en un número mayor, a esta historia a la vez ampliada y tratada con profundidad, cuyo diseño concebimos varios –cada vez menos raros-…
Jesús Alejandro Báez Rodríguez.
Palabras de despedida para la Lic. En Historia UAQ. 2 de Julio 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
Blade Runner ¿El despertar de un sueño? (completo)
Jesús Alejandro Báez Rodríguez.
BLADE RUNNER
¿EL DESPERTAR DE UN SUEÑO?
Desgarra la nube; el arco iris
Brillando ya en el cielo
Y en un fanal de lluvia
Y el sol el camino envuelto.
Desperté ¿quién enturbia
Los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía atónito y disperso
(A.Machado en "Galerías")
SIGLO XX: ENTRE LOS SUEÑOS Y LAS PESADILLAS
Con la Revolución industrial acaeció el crecimiento urbano, y con ello la creencia de que la Industrialización nos iba a traer felicidad, tecnología y el desarrollo pleno del ser humano, además de la repartición justa de la riqueza, cosa que como bien sabemos nunca se logró del todo, nunca se logró que los países periféricos se incorporaran al mercado internacional en una situación de igualdad porque simplemente el sistema no está hecho o diseñado para ello.
Junto con lo anterior nacieron las grandes utopías, en donde el capitalismo y el liberalismo propusieron el libre mercado, para con ello lograr el supuesto de que la riqueza se repartiría de alguno u otra manera, y también nació su contraparte, el socialismo utópico y el comunismo, que anhelaban una sociedad que no estuviera regida por el dinero, en donde todos fuéramos iguales, pero pasando por un proceso, en donde una de sus fases sería la dictadura del proletariado; ¿acaso no era suficiente ya con el dominio que los unos ejercían sobre los otros dentro del sistema capitalista?
Con los positivistas aun se tenía la visión lineal y ascendente de la historia, que habían heredado de San Agustín, en donde se tenía la certeza de que el futuro siempre nos deparaba cosas mejores que el presente, en donde se creía ciegamente que se podía ser mejor, que no había razones para no creer en ello, que éramos seres predestinados por nuestra propia razón, y por ser poseedores de la razón misma, de llevar a todo el mundo, a partir de la visión occidental y reduccionista, la felicidad, muy al modo occidental y tecnócrata, pero al fin y al cabo felicidad, ese gran anhelo, ese gran sueño que todo mundo piensa que podrá alcanzar en alguna etapa de su existencia.
La I Guerra mundial fue el primer gran revés que sufriría la humanidad en el vertiginoso siglo XX, y quien creyera que esta guerra habría de ser la gran lección del siglo, estaba muy equivocado, aun faltaban cosas mucho más terroríficas que eso. La I Guerra mundial tan solo era el principio de una larga cadena de sucesos que terminaron con lo sueños de una adolescente humanidad que aun creía en sí misma, que creía en que los avances técnicos aun podía acarrear felicidad e igualdad para todos, pero el panorama que le deparaba a esa humanidad era desolador.
Poco después de estallar la I Guerra mundial, en Rusia sucedía algo inaudito; en un país de campesinos, donde existía una ínfima clase proletaria, había estallado una revolución de corte socialista, los anhelos de una sociedad sin clases parecían cristalizarse ante los ojos atónitos de todo el mundo, pero sobre todo, ante los ojos de todos aquellos países utraliberales como EUA e Inglaterra, a quienes comenzaba a llamarse genéricamente imperialistas. El llamado “Socialismo real” parecía estar cristalizando los sueños de formar una sociedad perfecta, pero con nuestra visión de profetas del pasado, podemos decir que muy pocos de estos anhelos se cumplieron, porque al fin y al cabo esos “sueños cristalizados” no eran más que sueños y acciones que estaban realizando un grupo de seres humanos, tan imperfectos y tan perfectibles como cualquier otro grupo humano de cualquier otra época.
Sin saberlo y en el momento menos esperado, la ola socialista que se estaba extendiendo por el mundo a partir de la Revolución rusa sería aplastada por lo que se conoce como los gobiernos totalitarios, aunque bien cabría Rusia dentro de esta clasificación, se hablará aquí de gobiernos totalitarios de corte fascista. Éstos estaban dirigidos por regímenes personalistas y nacionalistas, que aludían al pasado glorioso como forma de identidad para lograr la felicidad del pueblo, mejor dicho de “su pueblo y de su raza”.
Con el desarrollo industrial y el estallamiento de la Segunda gran guerra del siglo, se descubre que no solamente la industria y el “desarrollo” técnico sirven para el beneficio de la humanidad sino también para su perjuicio, las nuevas tecnologías serán utilizadas para la guerra en perjuicio de la humanidad misma, en perjuicio de su creador, la humanidad comienza a desconfiar de las tecnologías, las maquinas no sólo quitan empleos, sino que además los nuevos conocimientos “científicos” también pueden acabar no sólo con los sueños, sino con la humanidad misma, brutal muestra de ello son las bombas arrojadas a la población civil de Hisoshima y Nagasaky.
El saldo de la II guerra mundial significó una gran catástrofe para la humanidad, pues dejó a su paso millones de muertos, y un pesimismo es sí misma como nunca antes, esto pudo verse reflejado tanto en la literatura y filosofía con el existencialismo, en donde el pesimismo y la falta de anhelos son plasmados por Sartre y por Camus de una manera tal, que puede llegar a dañar psicológicamente a un menor si se le leyera antes de dormir algún texto de estos autores, el pesimismo abarca desde el aspecto social, literario, hasta el cultural, la generación de la posguerra, a quien le tocó vivir las atrocidades de manera directa y en carne viva, perderán muchas de sus esperanzas, y muchos de sus sueños se trocarán en pesadillas, pasmosas pesadillas que parecerán no tener fin.
Será hasta la década de 1960´s cuando nuevos anhelos surjan, parecerá que los jóvenes, a quienes por cierto no les tocó vivir las atrocidades de la guerra, resuciten sueños y anhelos que parecían haber quedaron enterrados bajo millones de cuerpos en los campos de batalla y en los campos de concentración. Los jóvenes de esta década creerán en que una sociedad mejor puede ser posible, y que si la generación de sus padres vive en pesimismo eterno, ellos pueden ser el motor que revitalice al mundo entero, no sólo en Europa, sino también en América e incluso en Asia.
En Europa surgirá el movimiento estudiantil más famoso que haya existido en el mundo, más específicamente en Francia. Durante el mes de mayo estalló la furia de los estudiantes inconformes, quienes con una fuerza inaudita lograron el apoyo de miles de trabajadores, quienes paralizaron al país, a una Francia gobernada por De Gaulle, héroe de guerra que sin embargo, a los ojos de los estudiantes, no estaba haciendo bien las cosas. Los estudiantes logran tomar la Sorbona y por varios meses mantienen en estado de sitio la ciudad, armados con adoquines que toman de las calles y refugiados es barricadas logran mantener el control momentáneo de París, pero como en toda buena película europea, el final no es feliz y pierden la que parece la última batalla estudiantil del siglo.
La decepción que trajo consigo la derrota del mayo francés fue muy grande y por todo el mundo surgen rebeldes sin causa, o mejor dicho con causas efímeras o poco trascendentales, aunque otros movimientos que surgen en esta época van a ser de corte pacifista, como los de la música folck, el rock, o el movimiento hippie. Pero no todo parecía perdido, algunos logran mantener sueños y anhelos que verán pasar ante sus ojos como algo que puede ser realizable, como la reivindicación negra en EUA con los Black Panters o Martin Luther.
Para la década de 1980´s el fracaso de muchos de estos movimientos, la pérdida de los sueños que los alimentaban y el desastre ecológico causado por el avance técnico, además de lo vivido en las guerras y las posguerras y lo que parecía el inminente fin del mundo con la amenaza nuclear, terminarán por esfumar esos sueños, porque el fin del mundo se veía mucho más cercano que nunca antes en toda la historia de la humanidad. El mundo estaba dividido entre capitalistas y comunistas, el mundo ya no veía al futuro como la oportunidad de lograr algo mejor, el tiempo ya no es utópico, sino más bien distópico, los anhelos se esfuman con el fin de siglo, y las promesas de bienestar de la modernidad que trajeron consigo los avances técnicos e industriales jamás llegaron, y ahora vivimos en un apocalipsis diario, el mundo se nos revela distópico a cada instante, la humanidad tal vez y de manera momentánea ha enterrado sus sueños como un tesoro que aguarda a ser descubierto.
BLADE RUNNER
Ahora, después de este intento de panorama general, me dispongo a analizar puntualmente la película y la relación que ella tiene con respecto a lo que anteriormente se ha dicho, sea de paso mencionar que lo que se ha tratado en las cuartillas anteriores ha salido de mi ronco pecho, y que ello creo yo, ayudará a un mejor tratamiento de las películas y su relación entre utopía y distopía, modernidad y posmodernidad.
Serge Gruzinski comienza el libro “La guerra de las imágenes” citando a Blade Runner de la siguiente manera:
Los Ángeles, 2019: cielo color naranja, contaminado por lluvias ácidas, perforado por penachos de llamas, suspendido por encima de las pirámides de las grandes “Corporaciones” cuyas enormes moles recuerdan la imagen de los templos precolombinos de Teotihuacán. La imagen está por doquier: sobre los rascacielos, en los aires, detrás de las vitrinas inundadas por la lluvia…Una multitud ruidosa y heterogénea, occidental, hispánica y asiática, pulula por la calles sucias y se lanza por los pasajes, corre entre los detritos, los chorros de vapor y los charcos de agua donde se refleja el cintilar de las imágenes multicolores.
Blade Runner, afirma Gruzinski, es una obra maestra de la ciencia ficción contemporánea , afirmación con la que estoy completamente de acuerdo. Blade Runner es el comienzo del fin imaginario, del fin de la humanidad, sus imágenes oscuras, sin nunca mostrar un horizonte que puede significar un futuro mejor, nos muestran que la humanidad misma cavó su tumba, la gente pudiente puede buscar nuevos horizonte en mundos lejanos, pero ni los humanos que se han quedado en la tierra, ni los replicantes tienen la oportunidad de buscarlos.
Un mundo heterogéneo, sin sueños, sin anhelos se nos muestra ante nuestros ojos en Blade Runner, los replicantes, copias tan exactas de los humanos, que ni los mismos humanos pueden distinguir se vuelven contra sus creadores. La humanidad siempre soñó con tener “robots” tan semejantes a ellos, que cuando logró crearlos, estos se volvieron contra su creador, creador que perdió sus sueños ante tan desoladora realidad, y ante el oscuro devenir que nada bueno podía deparar, después de haber acabado con nuestro mundo, con el hogar que nos vio nacer.
Pero incluso en las sociedades más podridas como la que se nos muestra en Blade Runner, afirma Cioran deben existir sueños porque a la larga, la vida sin utopía es irrespirable, para la multitud al menos: a riesgo de petrificarse, el mundo necesita un delirio renovado. , porque aun en las sociedades más distópicas, debe existir una chispa de sueños que logren dar vida a la humanidad que terminó con su vida misma.
También algo parecido concibe Magris, pues nos dice que la humanidad vive de utopías y distopías, como si se tratase de un ciclo vital, de morir y renacer, y que aun hoy que parece que las tiniebla nos envuelven puede existir un anhelo de poder ser mejores:
Es realmente delictivo olvidar las atrocidades del siglo de Auschwitz, pero tampoco es lícito pasar por alto las atrocidades cometidas en los siglos anteriores sin que la conciencia colectiva cayera en la cuenta y le remordieran. Creer confiadamente en el progreso, como los positivistas del siglo XIX, es hoy ridículo, poro igualmente obtusas son la idealización nostálgica del pasado, y grandilocuente énfasis catastrófica. Las nieblas del futuro que se cierne exigen una mirada que, en su inevitable miopía, se vuelve menos miope gracias a la humildad y a la autoironía.
Aunque por otro lado, también habría que tomar en cuenta que si bien es cierto que en otras épocas y en otros tiempos se han cometido atrocidades y crímenes de la humanidad hacia la misma humanidad, también es cierto que nunca antes las comunicaciones y los avances tecnológicos habían puesto a la humanidad entera tan al borde de la extinción, en cualquier momento pudiera culminar la macabra obra de morir bajo nuestro mismo yugo, y tal vez en el momento menos pensado de manera inesperada.
Pero no por ello los anhelos deben dejar de lado la capacidad de soñar y de anhelar. Benjamin, a quien le tocó vivir en carne propia la II Guerra mundial, dice que debemos esforzarnos por alcanzar la felicidad, el anhelo supremo de todo ser humano, pues en cada época en preciso hacer nuevamente el intento de arrancar la tradición de manos del conformismo que está siempre a punto de someterla
Buena lección la que da Benjamin, pues si bien es cierto que la humanidad ha perdido las ganas y la visión de que un mundo mejor puede ser posible debido a que la modernidad ha fracasado en la mayoría de sus promesas, incluso en el plano político, en donde la democracia era la principal propuesta, también es cierto que no debemos abandonarnos al conformismo, no debemos dejar que el conformismo nos devore, porque aun en la época más oscura de la humanidad, no hay un instante que no traiga consigo su oportunidad revolucionaria
Pero el principal fracaso de la modernidad y del progreso es que se nos develó ante los ojos como imparable y uniforme como un avanzar sin retroceso, camino a la perfección, en donde el tiempo lineal y ascendente debería traer por igual la felicidad y el bienestar a toda la humanidad, Benjamin dice que la idea de progreso del género humano, en la historia es inseparable de la representación de su movimiento como un avanzar por un tiempo homogéneo y vacío
Blade Runner, vino a romper con esta visión, debido a que nos presenta la visión del contexto en el que fue realizada, pues durante los ochentas del siglo pasado, habían sucedido tantas cosas atroces, que el futuro ya no se veía que pudiera traernos cosas mejores, y la visión del tiempo lineal y ascendente por mera inercia comienza a romperse, Blade Runner rompe de alguna manera con el paradigma de que la humanidad está en constante progreso ascendente e imparable.
Los distintos autores mencionan que la humanidad debe vivir tanto de utopía como de distopía, de anhelos como de fracasos, de sueños de perfección como de conformismos, porque a pesar de que la historia del ser humana está plagada de sueños, también es cierto que estos sueños poco o nada han podido cumplirse en el plano real. Los historiadores incluso miramos al pasado como profetas que pueden ver lo que sucederá, y sin embargo, cuando volteamos hacia el frente, no podemos más que ver que lo que se ha soñado se ha quedado en sueños efímeros.
Magris dice que el final y el principio del milenio necesitan utopía unida al desencanto. El destino de cada hombre, y de la misma Historia, se parece al de Moisés, que no alcanzó la Tierra prometida, pero que no dejó de caminar en dirección a ella . Es decir, que por más que las promesas se queden sólo en promesas, no debemos dejar que ello nos haga sucumbir ante nuestra realidad, debemos mantener ese espíritu de búsqueda más que nunca, porque si no estaremos condenándonos a morir, pero morir ni siquiera en el intento.
Al descubrir que los sueños de la humanidad se han quedado en sueños, no puedo más que sentirme un replicante al que le han implantado una memoria, que bien pudiera ser la de alguien más, entonces mis sueños, mis anhelos, mi porvenir, no son más que ingeniería técnica, sueños implantado que nada tienen que ver con mi cuerpo, pero al sumergirme en Blade Runner no hago más que descubrir que mi realidad, el aquí y el ahora no es tan diferente de como se muestra en la película, soy un replicante más de carne y hueso, mi memoria, tal vez sea la de mis padres o mis abuelos, o de la humanidad entera, que mis pensamientos son dominados por tecnócratas que no conozco, mis sueños y mis anhelos me son transferidos cual cuenta bancaria, por medio de los medios masivos de comunicación, de las redes sociales, e incluso de las lectura, y me descubro un replicante y cada vez más creo que Blade Runner no es ciencia ficción.
Hoy buscarás en vano
A tu dolor consuelo
Lleváronse tus hadas el lino de tus sueños
Está la frente muda,
Y está marchito el huerto.
Hoy sólo quedan lágrimas
Para llorar. No hay que llorar; ¡Silencio!
(A. Machado en "Galerías")
Referencias:
Magris, Claudio Utopía y desencanto, Barcelona, Anagrama, 2001
Cioran E. M. Historia y utopía, México, Marginales Tus Quets editores, 2003.
Benjamis, Walter, Tesis sobre la historia y otros fragmentos, México, Contrahistorias, 2005
Gruzinski, Serge, La guerra de las imágenes, de Cristóbal Colón a Blade Runner (1492-1019), México, FCE, 2006.
Blade Runner – Dir: Ridley Scott – USA – 1982 – 117 min.
BLADE RUNNER
¿EL DESPERTAR DE UN SUEÑO?
Desgarra la nube; el arco iris
Brillando ya en el cielo
Y en un fanal de lluvia
Y el sol el camino envuelto.
Desperté ¿quién enturbia
Los mágicos cristales de mi sueño?
Mi corazón latía atónito y disperso
(A.Machado en "Galerías")
SIGLO XX: ENTRE LOS SUEÑOS Y LAS PESADILLAS
Con la Revolución industrial acaeció el crecimiento urbano, y con ello la creencia de que la Industrialización nos iba a traer felicidad, tecnología y el desarrollo pleno del ser humano, además de la repartición justa de la riqueza, cosa que como bien sabemos nunca se logró del todo, nunca se logró que los países periféricos se incorporaran al mercado internacional en una situación de igualdad porque simplemente el sistema no está hecho o diseñado para ello.
Junto con lo anterior nacieron las grandes utopías, en donde el capitalismo y el liberalismo propusieron el libre mercado, para con ello lograr el supuesto de que la riqueza se repartiría de alguno u otra manera, y también nació su contraparte, el socialismo utópico y el comunismo, que anhelaban una sociedad que no estuviera regida por el dinero, en donde todos fuéramos iguales, pero pasando por un proceso, en donde una de sus fases sería la dictadura del proletariado; ¿acaso no era suficiente ya con el dominio que los unos ejercían sobre los otros dentro del sistema capitalista?
Con los positivistas aun se tenía la visión lineal y ascendente de la historia, que habían heredado de San Agustín, en donde se tenía la certeza de que el futuro siempre nos deparaba cosas mejores que el presente, en donde se creía ciegamente que se podía ser mejor, que no había razones para no creer en ello, que éramos seres predestinados por nuestra propia razón, y por ser poseedores de la razón misma, de llevar a todo el mundo, a partir de la visión occidental y reduccionista, la felicidad, muy al modo occidental y tecnócrata, pero al fin y al cabo felicidad, ese gran anhelo, ese gran sueño que todo mundo piensa que podrá alcanzar en alguna etapa de su existencia.
La I Guerra mundial fue el primer gran revés que sufriría la humanidad en el vertiginoso siglo XX, y quien creyera que esta guerra habría de ser la gran lección del siglo, estaba muy equivocado, aun faltaban cosas mucho más terroríficas que eso. La I Guerra mundial tan solo era el principio de una larga cadena de sucesos que terminaron con lo sueños de una adolescente humanidad que aun creía en sí misma, que creía en que los avances técnicos aun podía acarrear felicidad e igualdad para todos, pero el panorama que le deparaba a esa humanidad era desolador.
Poco después de estallar la I Guerra mundial, en Rusia sucedía algo inaudito; en un país de campesinos, donde existía una ínfima clase proletaria, había estallado una revolución de corte socialista, los anhelos de una sociedad sin clases parecían cristalizarse ante los ojos atónitos de todo el mundo, pero sobre todo, ante los ojos de todos aquellos países utraliberales como EUA e Inglaterra, a quienes comenzaba a llamarse genéricamente imperialistas. El llamado “Socialismo real” parecía estar cristalizando los sueños de formar una sociedad perfecta, pero con nuestra visión de profetas del pasado, podemos decir que muy pocos de estos anhelos se cumplieron, porque al fin y al cabo esos “sueños cristalizados” no eran más que sueños y acciones que estaban realizando un grupo de seres humanos, tan imperfectos y tan perfectibles como cualquier otro grupo humano de cualquier otra época.
Sin saberlo y en el momento menos esperado, la ola socialista que se estaba extendiendo por el mundo a partir de la Revolución rusa sería aplastada por lo que se conoce como los gobiernos totalitarios, aunque bien cabría Rusia dentro de esta clasificación, se hablará aquí de gobiernos totalitarios de corte fascista. Éstos estaban dirigidos por regímenes personalistas y nacionalistas, que aludían al pasado glorioso como forma de identidad para lograr la felicidad del pueblo, mejor dicho de “su pueblo y de su raza”.
Con el desarrollo industrial y el estallamiento de la Segunda gran guerra del siglo, se descubre que no solamente la industria y el “desarrollo” técnico sirven para el beneficio de la humanidad sino también para su perjuicio, las nuevas tecnologías serán utilizadas para la guerra en perjuicio de la humanidad misma, en perjuicio de su creador, la humanidad comienza a desconfiar de las tecnologías, las maquinas no sólo quitan empleos, sino que además los nuevos conocimientos “científicos” también pueden acabar no sólo con los sueños, sino con la humanidad misma, brutal muestra de ello son las bombas arrojadas a la población civil de Hisoshima y Nagasaky.
El saldo de la II guerra mundial significó una gran catástrofe para la humanidad, pues dejó a su paso millones de muertos, y un pesimismo es sí misma como nunca antes, esto pudo verse reflejado tanto en la literatura y filosofía con el existencialismo, en donde el pesimismo y la falta de anhelos son plasmados por Sartre y por Camus de una manera tal, que puede llegar a dañar psicológicamente a un menor si se le leyera antes de dormir algún texto de estos autores, el pesimismo abarca desde el aspecto social, literario, hasta el cultural, la generación de la posguerra, a quien le tocó vivir las atrocidades de manera directa y en carne viva, perderán muchas de sus esperanzas, y muchos de sus sueños se trocarán en pesadillas, pasmosas pesadillas que parecerán no tener fin.
Será hasta la década de 1960´s cuando nuevos anhelos surjan, parecerá que los jóvenes, a quienes por cierto no les tocó vivir las atrocidades de la guerra, resuciten sueños y anhelos que parecían haber quedaron enterrados bajo millones de cuerpos en los campos de batalla y en los campos de concentración. Los jóvenes de esta década creerán en que una sociedad mejor puede ser posible, y que si la generación de sus padres vive en pesimismo eterno, ellos pueden ser el motor que revitalice al mundo entero, no sólo en Europa, sino también en América e incluso en Asia.
En Europa surgirá el movimiento estudiantil más famoso que haya existido en el mundo, más específicamente en Francia. Durante el mes de mayo estalló la furia de los estudiantes inconformes, quienes con una fuerza inaudita lograron el apoyo de miles de trabajadores, quienes paralizaron al país, a una Francia gobernada por De Gaulle, héroe de guerra que sin embargo, a los ojos de los estudiantes, no estaba haciendo bien las cosas. Los estudiantes logran tomar la Sorbona y por varios meses mantienen en estado de sitio la ciudad, armados con adoquines que toman de las calles y refugiados es barricadas logran mantener el control momentáneo de París, pero como en toda buena película europea, el final no es feliz y pierden la que parece la última batalla estudiantil del siglo.
La decepción que trajo consigo la derrota del mayo francés fue muy grande y por todo el mundo surgen rebeldes sin causa, o mejor dicho con causas efímeras o poco trascendentales, aunque otros movimientos que surgen en esta época van a ser de corte pacifista, como los de la música folck, el rock, o el movimiento hippie. Pero no todo parecía perdido, algunos logran mantener sueños y anhelos que verán pasar ante sus ojos como algo que puede ser realizable, como la reivindicación negra en EUA con los Black Panters o Martin Luther.
Para la década de 1980´s el fracaso de muchos de estos movimientos, la pérdida de los sueños que los alimentaban y el desastre ecológico causado por el avance técnico, además de lo vivido en las guerras y las posguerras y lo que parecía el inminente fin del mundo con la amenaza nuclear, terminarán por esfumar esos sueños, porque el fin del mundo se veía mucho más cercano que nunca antes en toda la historia de la humanidad. El mundo estaba dividido entre capitalistas y comunistas, el mundo ya no veía al futuro como la oportunidad de lograr algo mejor, el tiempo ya no es utópico, sino más bien distópico, los anhelos se esfuman con el fin de siglo, y las promesas de bienestar de la modernidad que trajeron consigo los avances técnicos e industriales jamás llegaron, y ahora vivimos en un apocalipsis diario, el mundo se nos revela distópico a cada instante, la humanidad tal vez y de manera momentánea ha enterrado sus sueños como un tesoro que aguarda a ser descubierto.
BLADE RUNNER
Ahora, después de este intento de panorama general, me dispongo a analizar puntualmente la película y la relación que ella tiene con respecto a lo que anteriormente se ha dicho, sea de paso mencionar que lo que se ha tratado en las cuartillas anteriores ha salido de mi ronco pecho, y que ello creo yo, ayudará a un mejor tratamiento de las películas y su relación entre utopía y distopía, modernidad y posmodernidad.
Serge Gruzinski comienza el libro “La guerra de las imágenes” citando a Blade Runner de la siguiente manera:
Los Ángeles, 2019: cielo color naranja, contaminado por lluvias ácidas, perforado por penachos de llamas, suspendido por encima de las pirámides de las grandes “Corporaciones” cuyas enormes moles recuerdan la imagen de los templos precolombinos de Teotihuacán. La imagen está por doquier: sobre los rascacielos, en los aires, detrás de las vitrinas inundadas por la lluvia…Una multitud ruidosa y heterogénea, occidental, hispánica y asiática, pulula por la calles sucias y se lanza por los pasajes, corre entre los detritos, los chorros de vapor y los charcos de agua donde se refleja el cintilar de las imágenes multicolores.
Blade Runner, afirma Gruzinski, es una obra maestra de la ciencia ficción contemporánea , afirmación con la que estoy completamente de acuerdo. Blade Runner es el comienzo del fin imaginario, del fin de la humanidad, sus imágenes oscuras, sin nunca mostrar un horizonte que puede significar un futuro mejor, nos muestran que la humanidad misma cavó su tumba, la gente pudiente puede buscar nuevos horizonte en mundos lejanos, pero ni los humanos que se han quedado en la tierra, ni los replicantes tienen la oportunidad de buscarlos.
Un mundo heterogéneo, sin sueños, sin anhelos se nos muestra ante nuestros ojos en Blade Runner, los replicantes, copias tan exactas de los humanos, que ni los mismos humanos pueden distinguir se vuelven contra sus creadores. La humanidad siempre soñó con tener “robots” tan semejantes a ellos, que cuando logró crearlos, estos se volvieron contra su creador, creador que perdió sus sueños ante tan desoladora realidad, y ante el oscuro devenir que nada bueno podía deparar, después de haber acabado con nuestro mundo, con el hogar que nos vio nacer.
Pero incluso en las sociedades más podridas como la que se nos muestra en Blade Runner, afirma Cioran deben existir sueños porque a la larga, la vida sin utopía es irrespirable, para la multitud al menos: a riesgo de petrificarse, el mundo necesita un delirio renovado. , porque aun en las sociedades más distópicas, debe existir una chispa de sueños que logren dar vida a la humanidad que terminó con su vida misma.
También algo parecido concibe Magris, pues nos dice que la humanidad vive de utopías y distopías, como si se tratase de un ciclo vital, de morir y renacer, y que aun hoy que parece que las tiniebla nos envuelven puede existir un anhelo de poder ser mejores:
Es realmente delictivo olvidar las atrocidades del siglo de Auschwitz, pero tampoco es lícito pasar por alto las atrocidades cometidas en los siglos anteriores sin que la conciencia colectiva cayera en la cuenta y le remordieran. Creer confiadamente en el progreso, como los positivistas del siglo XIX, es hoy ridículo, poro igualmente obtusas son la idealización nostálgica del pasado, y grandilocuente énfasis catastrófica. Las nieblas del futuro que se cierne exigen una mirada que, en su inevitable miopía, se vuelve menos miope gracias a la humildad y a la autoironía.
Aunque por otro lado, también habría que tomar en cuenta que si bien es cierto que en otras épocas y en otros tiempos se han cometido atrocidades y crímenes de la humanidad hacia la misma humanidad, también es cierto que nunca antes las comunicaciones y los avances tecnológicos habían puesto a la humanidad entera tan al borde de la extinción, en cualquier momento pudiera culminar la macabra obra de morir bajo nuestro mismo yugo, y tal vez en el momento menos pensado de manera inesperada.
Pero no por ello los anhelos deben dejar de lado la capacidad de soñar y de anhelar. Benjamin, a quien le tocó vivir en carne propia la II Guerra mundial, dice que debemos esforzarnos por alcanzar la felicidad, el anhelo supremo de todo ser humano, pues en cada época en preciso hacer nuevamente el intento de arrancar la tradición de manos del conformismo que está siempre a punto de someterla
Buena lección la que da Benjamin, pues si bien es cierto que la humanidad ha perdido las ganas y la visión de que un mundo mejor puede ser posible debido a que la modernidad ha fracasado en la mayoría de sus promesas, incluso en el plano político, en donde la democracia era la principal propuesta, también es cierto que no debemos abandonarnos al conformismo, no debemos dejar que el conformismo nos devore, porque aun en la época más oscura de la humanidad, no hay un instante que no traiga consigo su oportunidad revolucionaria
Pero el principal fracaso de la modernidad y del progreso es que se nos develó ante los ojos como imparable y uniforme como un avanzar sin retroceso, camino a la perfección, en donde el tiempo lineal y ascendente debería traer por igual la felicidad y el bienestar a toda la humanidad, Benjamin dice que la idea de progreso del género humano, en la historia es inseparable de la representación de su movimiento como un avanzar por un tiempo homogéneo y vacío
Blade Runner, vino a romper con esta visión, debido a que nos presenta la visión del contexto en el que fue realizada, pues durante los ochentas del siglo pasado, habían sucedido tantas cosas atroces, que el futuro ya no se veía que pudiera traernos cosas mejores, y la visión del tiempo lineal y ascendente por mera inercia comienza a romperse, Blade Runner rompe de alguna manera con el paradigma de que la humanidad está en constante progreso ascendente e imparable.
Los distintos autores mencionan que la humanidad debe vivir tanto de utopía como de distopía, de anhelos como de fracasos, de sueños de perfección como de conformismos, porque a pesar de que la historia del ser humana está plagada de sueños, también es cierto que estos sueños poco o nada han podido cumplirse en el plano real. Los historiadores incluso miramos al pasado como profetas que pueden ver lo que sucederá, y sin embargo, cuando volteamos hacia el frente, no podemos más que ver que lo que se ha soñado se ha quedado en sueños efímeros.
Magris dice que el final y el principio del milenio necesitan utopía unida al desencanto. El destino de cada hombre, y de la misma Historia, se parece al de Moisés, que no alcanzó la Tierra prometida, pero que no dejó de caminar en dirección a ella . Es decir, que por más que las promesas se queden sólo en promesas, no debemos dejar que ello nos haga sucumbir ante nuestra realidad, debemos mantener ese espíritu de búsqueda más que nunca, porque si no estaremos condenándonos a morir, pero morir ni siquiera en el intento.
Al descubrir que los sueños de la humanidad se han quedado en sueños, no puedo más que sentirme un replicante al que le han implantado una memoria, que bien pudiera ser la de alguien más, entonces mis sueños, mis anhelos, mi porvenir, no son más que ingeniería técnica, sueños implantado que nada tienen que ver con mi cuerpo, pero al sumergirme en Blade Runner no hago más que descubrir que mi realidad, el aquí y el ahora no es tan diferente de como se muestra en la película, soy un replicante más de carne y hueso, mi memoria, tal vez sea la de mis padres o mis abuelos, o de la humanidad entera, que mis pensamientos son dominados por tecnócratas que no conozco, mis sueños y mis anhelos me son transferidos cual cuenta bancaria, por medio de los medios masivos de comunicación, de las redes sociales, e incluso de las lectura, y me descubro un replicante y cada vez más creo que Blade Runner no es ciencia ficción.
Hoy buscarás en vano
A tu dolor consuelo
Lleváronse tus hadas el lino de tus sueños
Está la frente muda,
Y está marchito el huerto.
Hoy sólo quedan lágrimas
Para llorar. No hay que llorar; ¡Silencio!
(A. Machado en "Galerías")
Referencias:
Magris, Claudio Utopía y desencanto, Barcelona, Anagrama, 2001
Cioran E. M. Historia y utopía, México, Marginales Tus Quets editores, 2003.
Benjamis, Walter, Tesis sobre la historia y otros fragmentos, México, Contrahistorias, 2005
Gruzinski, Serge, La guerra de las imágenes, de Cristóbal Colón a Blade Runner (1492-1019), México, FCE, 2006.
Blade Runner – Dir: Ridley Scott – USA – 1982 – 117 min.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




